Historiadora española plantea el mestizaje y la música como ejes de integración en las Misiones
20 abril, 2026
María Elvira Roca Barea ofreció una conferencia magistral en el marco del Festival Internacional de Música Renacentista y Barroca Americana “Misiones de Chiquitos”.
(Santa Cruz de la Sierra, 27 de abril de 2026) La presencia en Bolivia de la historiadora, ensayista y profesora española María Elvira Roca Barea marcó uno de los momentos más destacados del Festival Internacional de Música Renacentista y Barroca Americana “Misiones de Chiquitos”. Su visita, impulsada por la Fundación Nacional Vida Segura en el marco de este importante encuentro organizado por APAC Bolivia, abrió un espacio de reflexión profunda sobre la historia y la identidad del mundo hispánico.
En este contexto, se llevó a cabo una conferencia magistral en instalaciones del Grupo Nacional Seguros, que contó con la presencia de José Luis Camacho Miserendino, presidente de la Fundación; Julio César Caballero Moreno, director ejecutivo; Percy Añez Castedo, titular de APAC; además de autoridades eclesiásticas y académicas, artistas plásticos, docentes universitarios, historiadores y público interesado.
La conferencia se desarrolló en dos sesiones. En la primera, titulada “Diversos sistemas de integración en el periodo Habsburgo: las reducciones”, se abordaron las distintas fórmulas que promovieron el mestizaje y la integración de las poblaciones amerindias en América. Este recorrido permitió comprender el origen, desarrollo y logros de las reducciones como un modelo singular de organización social y cultural.
Roca Barea planteó que el mestizaje constituye la base inevitable de nuestra identidad: una confluencia de sangres, culturas y tradiciones —desde lo europeo hasta lo indígena— que dio forma a nuevas ciudades y sociedades. En este sentido, destacó el caso de las Misiones Jesuíticas de Chiquitos, cuya experiencia resulta excepcional tanto por su supervivencia como por su legado, especialmente musical. “No sabemos cuánto del patrimonio musical de Chiquitos se perdió. Pero por lo que quedó, se percibe que fue una barbaridad”, expresó.
En la segunda parte, bajo el título “La música del barroco virreinal boliviano como encuentro de civilizaciones”, se reflexionó sobre el papel de la música como un lenguaje integrador. Según la historiadora, la música suplió las limitaciones del idioma y se convirtió en un vehículo clave para el aprendizaje y la transmisión cultural. “Los jesuitas usaron la música como un sistema de comunicación: para enseñar, para celebrar y también para compartir el dolor”, concluyó.